Ni hoy, ni mañana, ni nunca. Nunca dejaré de ser yo; con mis complicaciones y mis tímidas sonrisas. No estoy echa para cambiar con facilidad, por mucho que lo intente siempre sale lo más interior de mí, lo más íntimo, de una forma irremediable. La pequeña mente obsesionada con que todo va a salir mal, el pequeño frasco que no guarda una gran esencia, el pequeño suspiro mudo y las pequeñas palabras sin dueño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario