Yo te pedí como mi nuevo imposible.
Llegaste tan inesperadamente como te has ido. Pero te aseguro que hiciste en mí lo que nadie había conseguido en años. Durante días quise que no estuvieras ahí, porque me daba miedo todo lo que siempre me ha dado, tenía las mismas inseguridades que siempre había tenido y, sin embargo, lo que despertabas en mi era tan raro que superaba límites. Fuiste mi estrella fugaz, mi luz de neón. Estoy segura que si te llegas a parar a mirar en mis ojos te hubieras visto en él con una sonrisa. Estoy segura que si hubieras descubierto y sentido lo que yo sentía también a ti te hubiera dado miedo todo eso que se fue convirtiendo en nuestra droga día a día. Tu me inyectabas y yo estoy segura que a ti también. No se a ti pero a mi me sobraba todo lo demás cuando estábamos a esa distancia...aunque no te mirara a los ojos; me podías, es así de sencillo, igual que me puede ahora no verte. No se lo que te hizo abandonar nuestra historia, y si te digo la verdad a veces prefiero no saberlo, no se que es más fuerte que esto. No lo sé, pero quiero preguntártelo un día con una sonrisa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario