Quizás a alguien le esté pasando lo mismo...

Esta no es mi historia, ni mucho menos. Aquí sólo plasmo mis pensamientos más sentidos y , a veces, más irracionales. La historia de mi vida ya os la contaré en otro momento.






viernes, 26 de abril de 2013

Sencillamente.

Se encontró con tanto de golpe; aquella era una vida que no quería. No quería sentirse aislada en su propio cuerpo, no se encontraba en el espejo y no sentía más que un motor rompiéndose dentro de su alma.
 Sus ojos tenían el color que tienen los sueños rotos y sus palabras tenían más veneno que sentido. Había apostado por ser ella pero el viento soplaba en contra y no le dejaba mantenerse en pie.
En cada una de sus caídas encontró piedras que clavarse y cuando conseguía levantarse olvidada cómo andar...Más que en el destino confiaba en la justicia pero el tiempo le hizo creer en el tiempo y en las oportunidades. Había saltado más de una vez pensando que abajo había algo que merecía la pena. Había apostado más de una vez hasta el último resquicio de su fe, quedándose sin nada. Su mente clamaba el desahucio y sus piernas reclamaban firmeza.
Se quedaba sin tinta cada vez que apuntaba una meta y no había suficientes horas en la noche para crear poemas que nunca diría. Intentaba expresar con sus versos lo que sus labios no le permitía, la prosa le quedaba grande, como todas sus aspiraciones. Se dormía todas las noches pensando en el abismo de dudas que su corazón imponía a su mente y pensando que quizás las sábanas aquella noche absorberían todos sus miedos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario