Quizás a alguien le esté pasando lo mismo...
Esta no es mi historia, ni mucho menos. Aquí sólo plasmo mis pensamientos más sentidos y , a veces, más irracionales. La historia de mi vida ya os la contaré en otro momento.
jueves, 21 de junio de 2012
Supongo que no te echaré de menos.
Me quedo con la parte de mí que más me gusta, aún no se cual es, pero confío en que pronto la encontraré. Siento no compartir contigo mis mejores momentos, me encantaría celebrarlo contigo pero es que aún no te he encontrado, llegas con retraso a mi vida. Espero que donde estemos cuando llegue el momento no sea muy lejos, si es que llega ese momento. Ahora mismo las agujas del reloj están paradas, por lo menos del mío y no tengo presupuesto ni ganas para pilas. Suerte en tu viaje por el mundo, supongo que no te echaré de menos.
Reinventarse o morir.
Cuando menos te lo esperas, vas y te sorprendes.
Hay que saber qué queremos ser, hay que saber qué no queremos ser, y hay que saber lo que nunca llegaremos a ser.
miércoles, 20 de junio de 2012
Hasta que no encuentre eso que ni siquiera busco.
Ni hoy, ni mañana, ni nunca. Nunca dejaré de ser yo; con mis complicaciones y mis tímidas sonrisas. No estoy echa para cambiar con facilidad, por mucho que lo intente siempre sale lo más interior de mí, lo más íntimo, de una forma irremediable. La pequeña mente obsesionada con que todo va a salir mal, el pequeño frasco que no guarda una gran esencia, el pequeño suspiro mudo y las pequeñas palabras sin dueño.
Quizás alguien me escuche y no se siente solo.
Hoy tengo unas ganas infinitas de
escribir como me siento. Me siento frágil y pequeña, un borrón insignificante
en el mundo. Una niña con una vida y sin saber cómo aprovecharla. Siento que
siempre voy a ser la misma, y eso me aterra. No puedo imaginarme siempre igual,
no puedo imaginarme sola. No sola literalmente, sola, sin nadie a quien darle
todo este amor que tengo dentro. Sin esa persona que está ausente en todos mis
momentos, ésa que falta todos mis cumpleaños y todas mis noches, que ni si
quiera se asoma por mi pensamiento. No sé quien será, ni si habrá alguien
alguna vez, tampoco si hubo. Solo sé que en estos momentos la necesito más que
nunca. Aunque parezca dura y sin ganas de enamorarme, créeme cuando te digo que
lo que más anhelo es lo que más niego.
Aquí estoy de nuevo.
La chica imán vuelve a las andadas, y esta vez con más fuerza que nunca. El gatito escuálido que se me cruzó el otro día, por cierto, de color negro, parece que está haciendo bien su trabajo y me está obsequiando con toda la mala suerte que a él le sobra. Lo raro fue la sensación que despertó en mí: tan pequeño y escurridizo, como si él también huyera de ese tipo de suerte, quizás de sí mismo. Era curioso, quizás yo también estaba huyendo de mí.
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