No me dejes decirte
En esta especie de poema
Que es como una
sentencia invencible
El porqué de este amor que quema.
No me dejes pedirte
Que te quedes entre mis piernas
Que me regales antes de irte
Otra de las delicias de tu condena.
No me dejes tatuarme
En el fondo de este alma inquieta
Las promesas que quisiste darme
Y al final, se quemaron con nuestros últimos cometas.
No me dejes, simplemente
Y así, no tendré que encontrarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario